Soluciones Basadas en la Naturaleza y Manglares
Azerbaiyán acoge la COP29: Enfoque en la financiación climática y soluciones basadas en la naturaleza La 29ª Conferencia de las Partes (COP29) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) se reunió recientemente en...


Azerbaiyán acoge la COP29: Enfoque en la financiación climática y soluciones basadas en la naturaleza
La 29ª Conferencia de las Partes (COP29) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) se celebró recientemente en Azerbaiyán, atrayendo a líderes globales, responsables de políticas y activistas para abordar uno de los mayores desafíos de la humanidad: el cambio climático. Un tema central de la COP29 fue la financiación, un elemento crucial para acelerar los esfuerzos globales hacia la reducción de emisiones y el aumento de la resiliencia. Floodlight se presentó en la COP29 en Bakú y destacó los cambios en el mercado con nuestro nuevo cliente, SageInt. Dada la importancia crítica de conocer los riesgos climáticos en los negocios, fue alentador ver a tantas empresas, ONG y naciones destacando el mismo imperativo: comprender sus riesgos y mitigarlos.
Como parte de estas discusiones, los países se están preparando para un hito crítico: presentar sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) actualizadas a principios de 2025. Estas nuevas NDC, que establecen objetivos para 2035, deben ser más ambiciosas que las rondas anteriores para alinearse con los objetivos del Acuerdo de París. Sin embargo, el desafío es desalentador.
La brecha de emisiones: una dura realidad
Antes de la COP29, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó su Informe sobre la Brecha de Emisiones, que entregó un mensaje urgente: a menos que las emisiones se reduzcan significativamente más allá de lo que prometen las NDC actuales, limitar el calentamiento global al umbral crítico de 1.5°C seguirá siendo inalcanzable.
Sin embargo, el informe también ofreció un rayo de esperanza. Enfatizó que el mundo posee las tecnologías y capacidades necesarias para cerrar esta brecha de emisiones para 2030 y 2035. El camino para lograr esto incluye:
- Despliegue masivo de tecnologías de energía solar y eólica.
- Un fuerte compromiso con soluciones basadas en la naturaleza (NbS), como la restauración de manglares y la conservación de bosques.
- Esfuerzos mejorados en la reducción de la demanda de energía, mejorando la eficiencia y avanzando en la electrificación y el cambio de combustible en sectores clave como edificios, transporte e industria.
Estas soluciones proporcionan colectivamente una hoja de ruta para lograr los objetivos duales de reducir emisiones y construir resiliencia climática.
El papel de las soluciones basadas en la naturaleza: Manglares en foco
Entre el conjunto de soluciones, las soluciones basadas en la naturaleza han surgido como una piedra angular para la acción climática. En la COP29, estas estrategias fueron destacadas por su capacidad para abordar simultáneamente la reducción de emisiones y la adaptación climática. Los manglares, en particular, ocuparon un lugar central como un poderoso ejemplo de lo que NbS puede lograr.
Soluciones Basadas en la Naturaleza (NbS): Orígenes, evolución y aplicaciones
Las Soluciones Basadas en la Naturaleza (NbS) han surgido como un enfoque transformador para abordar desafíos sociales críticos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el riesgo de desastres y la seguridad alimentaria aprovechando los beneficios proporcionados por los ecosistemas naturales. Al integrar estrategias basadas en ecosistemas con objetivos sociales, económicos y ambientales, las NbS ofrecen un marco holístico para el desarrollo sostenible. Este ensayo explora los orígenes, definiciones y evolución de las NbS, con un enfoque particular en su aplicación a través de la lente de los manglares en la mitigación de riesgos climáticos.
Orígenes de las NbS
El concepto de trabajar con la naturaleza para satisfacer las necesidades sociales ha estado arraigado durante mucho tiempo en el conocimiento ecológico tradicional. Las comunidades indígenas de todo el mundo han practicado métodos como la agroforestería, la restauración de humedales y la pesca sostenible para mejorar la seguridad alimentaria y adaptarse a la variabilidad climática. Estas prácticas encarnan principios que ahora se codifican como NbS, reflejando una comprensión innata de la interdependencia entre el bienestar humano y los sistemas naturales (Berkes et al., 2000).
Evolución moderna
Si bien las prácticas antiguas destacan el uso histórico de la naturaleza en la resolución de problemas, el reconocimiento científico de los servicios ecosistémicos surgió en la década de 1970, impulsado por la publicación de obras fundamentales como los modelos de ecosistemas de Odum y las discusiones sobre dependencia ecológica de Ehrlich y Ehrlich (Odum, 1971; Ehrlich & Ehrlich, 1981). La Evaluación de Ecosistemas del Milenio de 2005 fue un hito en esta evolución, proporcionando evidencia robusta de los servicios críticos que los ecosistemas brindan a las sociedades humanas (MEA, 2005).
El término “Soluciones Basadas en la Naturaleza” ganó prominencia a finales de la década de 2000 a través de organizaciones como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Banco Mundial, como respuesta a las limitaciones de los enfoques de ingeniería convencionales para abordar la adaptación climática y el desarrollo. Para 2012, la UICN había institucionalizado formalmente las NbS como una estrategia clave en sus programas globales (Cohen-Shacham et al., 2016).
Definiendo las NbS
La UICN define las NbS como acciones que “protegen, gestionan de manera sostenible y restauran ecosistemas naturales o modificados que abordan desafíos sociales de manera efectiva y adaptativa, proporcionando simultáneamente beneficios para el bienestar humano y la biodiversidad” (UICN, 2016). De manera similar, la Comisión Europea enfatiza las NbS como estrategias innovadoras y rentables que abordan desafíos urbanos y rurales a través de soluciones inspiradas en la naturaleza (Comisión Europea, 2015).
Los elementos clave de las NbS incluyen:
- Multifuncionalidad: Abordar múltiples objetivos como la reducción del riesgo de desastres, la captura de carbono y la conservación de la biodiversidad.
- Especificidad contextual: Adaptar las intervenciones a las condiciones ecológicas, sociales y económicas locales.
- Adaptabilidad: Asegurar la resiliencia a las condiciones ambientales cambiantes, especialmente el cambio climático.
Estos principios unifican varios enfoques como la adaptación basada en ecosistemas (EbA), la ingeniería ecológica, la infraestructura verde y la restauración de bosques y paisajes (Chausson et al., 2020).
Aplicaciones de las NbS: El caso de los manglares
Los manglares epitomizan la aplicación de las NbS al abordar diversos desafíos, incluida la reducción del riesgo de desastres, la mitigación climática y la conservación de la biodiversidad.
1. Indonesia: Un líder global en conservación de manglares
Indonesia, que alberga el 23% de los manglares del mundo, juega un papel vital en la captura de carbono global y la reducción del riesgo de desastres. Estos ecosistemas actúan como importantes sumideros de “carbono azul”, almacenando hasta 10 veces más carbono por hectárea que los bosques terrestres (Alongi, 2014). Programas como el Programa Nacional de Rehabilitación de Manglares tienen como objetivo restaurar 600,000 hectáreas de manglares degradados para 2024. Sin embargo, la deforestación impulsada por la expansión de la acuicultura y la tala ilegal amenaza estos esfuerzos (Setyawan et al., 2021).
2. Florida, EE. UU.: Infraestructura natural para la resiliencia urbana
Los manglares de Florida actúan como barreras naturales contra huracanes, reduciendo la energía de las olas en hasta un 66% y previniendo daños costosos a la infraestructura (Narayan et al., 2016). Estos ecosistemas también juegan un papel crítico en la captura de carbono atmosférico. Florida ha adoptado legislación protectora para conservar sus manglares, reconociendo su valor para la biodiversidad y la protección contra inundaciones (Beck et al., 2018).
3. Belice: Integrando manglares con ecosistemas de arrecifes
Los manglares en Belice estabilizan las costas, filtran contaminantes y brindan apoyo crítico al Arrecife Mesoamericano. Reconociendo su importancia económica, Belice ha introducido políticas estrictas para frenar la tala de manglares, integrando su protección en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) bajo el Acuerdo de París (Friess et al., 2020).
4. Asia del Sur: Manglares en la reducción del riesgo de desastres
Asia del Sur, hogar de los Sundarbans—el mayor bosque de manglares del mundo—depende de estos ecosistemas para proteger a millones de ciclones y marejadas. Los densos sistemas de raíces de los manglares en los Sundarbans reducen la velocidad del viento y la altura de las olas, minimizando los daños por ciclones (Dasgupta et al., 2017). Sin embargo, el aumento de la salinidad inducido por el cambio climático y los cambios en el uso de la tierra amenazan este ecosistema vital.
La foto muestra manglares recién destruidos en esta área, Caye Caulker, Belice, visitada el 22 de octubre de 2024
La foto muestra actividad inmobiliaria en muchas ubicaciones en Caye Caulker, Belice.
La tierra en venta con manglares conduce a la destrucción y dragado.
La promesa y los desafíos de las NbS
Las NbS ofrecen numerosas ventajas:
- Mitigación climática: Los proyectos de restauración de manglares secuestran carbono significativo, ayudando a los objetivos climáticos globales. Estudios previos muestran el papel de los manglares como ecosistemas de “carbono azul”, con capacidades de almacenamiento de carbono significativamente más altas que los bosques terrestres (Alongi, 2014).
- Adaptación y resiliencia: Las NbS mejoran la capacidad de los ecosistemas para resistir cambios ambientales. Los manglares disipan la energía de las olas, proporcionando infraestructura natural para la adaptación climática (Narayan et al. 2016; Clausson et al., 2020).
- Biodiversidad y medios de vida: Ecosistemas como los manglares protegen especies en peligro y apoyan economías locales a través de la pesca y el turismo. Estudios indican el papel de los manglares en la conservación de la biodiversidad y su importancia económica para la pesca y el turismo (Cohen-Shacham, 2016).
- Desafíos
- Malapropiación: Las NbS pueden ser cooptadas como herramientas de lavado verde si no van acompañadas de esfuerzos genuinos de reducción de emisiones y salvaguardias de integridad del ecosistema. Las industrias podrían abusar de las NbS como una cobertura para prácticas insostenibles como la continua dependencia de combustibles fósiles (Seddon, et al. 2021).
- Barreras de implementación: Los conflictos de tenencia de la tierra, la falta de participación comunitaria y la financiación inadecuada obstaculizan la implementación efectiva. Las brechas de financiación y los desafíos de gobernanza se consideran barreras críticas para escalar las NbS (Reid, et al. 2019).
- Enfoques simplistas: La plantación de árboles a gran escala a menudo eclipsa la protección de ecosistemas intactos existentes, socavando la biodiversidad. Las iniciativas de NbS a menudo priorizan medidas simplistas sobre la protección y restauración integral del ecosistema, lo que debe ser eliminado (Cohen-Shacham, 2016).
Esfuerzos globales y apoyo político
La comunidad internacional reconoce las NbS como una piedra angular para el desarrollo sostenible. Iniciativas como la Década de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas (2021–2030) y el Desafío de Bonn tienen como objetivo restaurar millones de hectáreas de ecosistemas degradados (FAO, 2021). Para los manglares específicamente, programas como la Alianza de Manglares para el Clima y el Monitoreo Global de Manglares se centran en la conservación y restauración a nivel mundial.
Conclusión
Las Soluciones Basadas en la Naturaleza representan un cambio de paradigma en la abordaje de desafíos ambientales y sociales globales. Al utilizar ecosistemas como los manglares, las NbS proporcionan un camino hacia un desarrollo sostenible, inclusivo y resiliente. Para realizar su pleno potencial, los esfuerzos deben priorizar la integración científica, la participación comunitaria y la preservación de la integridad del ecosistema.
Referencias
Alongi, D. M. (2014). Captura de carbono en bosques de manglares. Gestión del Carbono, 3(3), 313-322.
Beck, M. W., et al. (2018). El valor protector de los manglares en la reducción del riesgo de desastres. Comunicaciones de la Naturaleza, 9, 218.
Chausson, A., et al. (2020). Mapeo de la efectividad de las soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación climática. Biología del Cambio Global, 26(9), 4880–4895.
Cohen-Shacham, E., et al. (2016). Soluciones basadas en la naturaleza para abordar desafíos sociales. UICN.
Cook, B. R., & Taylor, B. M. (2020). ¿Política mal guiada? El uso de NbS para el lavado verde en estrategias de clima y biodiversidad. Medio Ambiente y Planificación C: Política y Espacio, 38(1), 23–45.
Dasgupta, S., et al. (2017). El impacto de los manglares en el riesgo de ciclones. Revista de Economía y Gestión Ambiental, 86, 116–135.
FAO (2021). Década de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas. Recuperado de Sitio web de la FAO.
Friess, D. A., et al. (2020). Enfoques políticos para la conservación de manglares en Belice. Conservación Biológica, 252, 108846.
Evaluación de Ecosistemas del Milenio (MEA). (2005). Ecosistemas y bienestar humano: Síntesis. Island Press.
Narayan, S., et al. (2016). Resiliencia costera: El papel de los ecosistemas en la reducción del riesgo costero. Ingeniería Ecológica, 87, 187–190.
Reid, H., et al. (2019). Adaptación basada en ecosistemas: Fortaleciendo la evidencia e informando políticas. Documento de trabajo de IIED.
Setyawan, A. D., et al. (2021). Restauración de manglares en Indonesia. Bosques, 12(1), 85.
Seddon, N., et al. (2021). Acertar el mensaje sobre soluciones basadas en la naturaleza para el cambio climático. Biología del Cambio Global, 27(8), 1518–1546.
Veldman, J. W., et al. (2019). Plantar árboles para mitigar el cambio climático: Consecuencias no intencionadas para la biodiversidad. Fronteras en Ecología y el Medio Ambiente, 17(2), 104–111.
